Daños a la propiedad causados por una plomería defectuosa
Una de las inspecciones más comunes durante la compra de una casa es el de la plomería. Este sistema debe pasar una inspección que determine que está en buenas condiciones. La razón es que si no es así, puede ocasionar daños importantes y costosos.
Pero una plomería en mal estado también se debe al paso del tiempo. Una tubería se puede romper o presentar fugas, un tuvo conector puede zafarse por la constante presión del agua, o todo el sistema de plomería es demasiado viejo y no se ha actualizado o reemplazado durante muchos años. Comprender los posibles problemas causados por una plomería defectuosa puede ayudar a los propietarios a tomar medidas para proteger su propiedad.
Conozca las causas comunes por las que falla la plomería
Infraestructura muy vieja: con el tiempo, las tuberías pueden corroerse, debilitarse o reventar. Las casas antiguas, en particular, suelen tener sistemas de plomería obsoletos que son más susceptibles a los daños.
Mala instalación: si los sistemas de plomería no se instalan correctamente, aumenta el riesgo de fugas y bloqueos. Esto es especialmente cierto para proyectos mantenimiento o renovaciones completadas de forma apresurada.
Obstrucciones y bloqueos: la acumulación de escombros, grasa, cabello y otros materiales puede provocar obstrucciones graves. Los bloqueos graves pueden provocar que se acumule presión, lo que da lugar a fugas o rotura de tuberías.
Cambios de temperatura: las tuberías pueden expandirse y contraerse con las fluctuaciones de temperatura. En climas más fríos, las temperaturas bajo cero pueden provocar que las tuberías se congelen y agrieten, lo que provoca fugas cuando se descongelan.
Raíces de árboles: las raíces de los árboles cercanos pueden infiltrarse en las tuberías subterráneas, lo que provoca bloqueos y daños. Este problema es particularmente común en los barrios más antiguos donde predominan los árboles grandes.
Daños a la propiedad causados por una plomería defectuosa
1. Daños causados por fugas de agua. La consecuencia más inmediata y obvia de una falla en la plomería es el daño por agua. Las fugas pueden ocurrir en cualquier parte del sistema de plomería, desde tuberías visibles debajo de los lavabos hasta tuberías ocultas dentro de las paredes. Cuando el agua se filtra en las paredes, los techos y los pisos, puede provocar:
• Crecimiento de moho: el moho prospera en ambientes húmedos. Los daños causados por el agua debido a problemas de plomería pueden crear las condiciones perfectas para que crezca moho, lo que plantea riesgos para la salud y requiere costosos esfuerzos de remediación.
• Daños estructurales: la exposición prolongada al agua puede debilitar la estructura de una casa. Los paneles de yeso, las vigas de madera y los pisos pueden verse comprometidos, lo que genera la necesidad de realizar reparaciones o reemplazos extensos.
2. Problemas en los cimientos. Las tuberías defectuosas también pueden afectar los cimientos de una casa. Las fugas de las tuberías subterráneas pueden provocar erosión o desplazamiento del suelo, lo que puede comprometer la estabilidad de los cimientos. Los signos de problemas en los cimientos incluyen:
• Grietas en las paredes o pisos.
• Suelos desnivelados.
• Puertas y ventanas que no cierran correctamente.
Estos problemas no solo afectan la seguridad de la casa, sino que también pueden reducir significativamente su valor de mercado.
3. Daños a las pertenencias personales. Los daños causados por el agua debido a fallas en la plomería pueden extenderse a las pertenencias personales. Artículos como muebles, dispositivos electrónicos y reliquias valiosas pueden arruinarse cuando el agua se infiltra en los espacios habitables. Dependiendo de la magnitud del daño, la recuperación puede resultar imposible, lo que genera pérdidas financieras sustanciales para los propietarios.
4. Aumento de las facturas de servicios públicos. Las tuberías con fugas pueden provocar un aumento repentino de las facturas de agua, que a menudo pasan desapercibidas hasta que el daño ya está hecho. Incluso las pequeñas fugas pueden acumularse con el tiempo, lo que da como resultado cientos o incluso miles de dólares en agua desperdiciada. Es posible que los propietarios no se den cuenta de la magnitud del daño hasta que reciben la factura de servicios públicos, momento en el que el problema puede haber empeorado.
Pasos para prevenir fallas de plomería
• Haga inspecciones periódicas: programe inspecciones periódicas de plomería con un profesional autorizado. Ellos pueden identificar problemas potenciales antes de que se conviertan en problemas importantes.
• Realice un mantenimiento de rutina: realice un mantenimiento regular de su sistema de plomería revisando si hay fugas, limpiando desagües y reemplazando tuberías viejas o dañadas. Los propietarios pueden realizar tareas de mantenimiento simples, como limpiar sifones de fregaderos y usar limpiadores enzimáticos para evitar obstrucciones.
• Instale un aislamiento adecuado: en climas más fríos, asegúrese de que las tuberías estén adecuadamente aisladas para evitar que se congelen. Este simple paso puede ahorrarles a los propietarios reparaciones costosas relacionadas con tuberías rotas.
• Sea cuidadoso cuando haga un trabajo por su cuenta: si bien las mejoras del hogar que haga usted mismo pueden ahorrar dinero, una instalación incorrecta puede provocar problemas graves de plomería. En caso de duda, contrate a un plomero profesional para asegurarse de que el trabajo se realice correctamente.
• Conozca la presión del agua: la presión alta del agua puede sobrecargar los sistemas de plomería y provocar fugas. Use un manómetro para controlar la presión del agua e instale una válvula reductora de presión si es necesario.
Las tuberías defectuosas pueden causar daños materiales importantes, desde daños por agua y problemas estructurales hasta mayores facturas de servicios públicos y daños a las pertenencias. Al priorizar el mantenimiento regular, buscar ayuda profesional cuando sea necesario y estar atentos al estado de los sistemas de plomería, los propietarios pueden minimizar los riesgos y garantizar que sus hogares permanezcan seguros y en buen estado.